
de el sitio de Ain't it cool news vemos estos pensamientos de Steven Spielberg sobre su recien fallecido colega Stan Winston.
Trataré de traducir lo mejor posible.
Stan Winston nunca falló en hacerme reir, y su precisión era impecable. Solia esperar como un gran cazador a que todos los signos lo llevaran a un golpe garantizado. Desde una gran distancia, seguia mis pasos por el plató. Revisaba los inminentes vientos del estress y el caos, una combinación común en las películas de efectos especiales. Se aseguraba de no estar a la vista de su victima mientras se preparaba. Entonces, justo cuando se daba cuenta de que yo estaba apunto de perder el juicio, gritaba mi nombre y cuando me volvia, ahi estaba él, sentado en mi silla de director a la vez que le cortaban el cabello, le hacian manicura y fumaba un puro mientras leía Variety. Y eso me mataba de risa! Los dos comenzabamos a carcajearnos como hermanos afortunados. Yo adoraba a ese hombre...
Durante todos los años que conocí a Stan y trabajé con él, siempre se mantuvo al frente de toda la competencia, creando cosas que nadie habia visto jamás. Y yo viajé con su vanguardia, pero no era el tipo de viaje por el que uno paga. Era mas bien un paseo como el que un amigo te otorga cuando abre la puerta del pasajero y te pregunta "A donde quieres ir?"
Steven Spielberg
No hay comentarios:
Publicar un comentario